Los usuarios típicos son personas con discapacidades: esclerosis lateral
amiotrófica, esclerosis múltiple, parálisis cerebral, lesiones medulares, distrofia
muscular, tetraplejia, daños por esfuerzo repetitivo, etc.
El sistema permite al usuario utilizar gafas o lentillas, y
funciona independientemente del color y tamaño de los ojos.
Sólo se necesita tener
control sobre el movimiento de uno de los ojos. Una vez decidido qué ojo se quiere
utilizar, el sistema se calibra para ese ojo y el puntero del ratón seguirá su
movimiento.
Aunque permite ligeros
movimientos de la cabeza, requiere que el usuario se encuentre situado en una forma en la
que le resulte cómodo mantener estable la posición de la cabeza.
Aprender a utilizar el sistema
es una cuestión de minutos, ya que el manejo es muy natural: el
puntero del ratón seguirá el movimiento del ojo y se situará en el punto al que estemos
mirando. Naturalmente, con la práctica se va mejorando la exactitud del
control.